martes, 26 de mayo de 2009


Tengo un gran nudo en la garganta, mi alma fría y llena de dolor...
Es esta angustia de no entender, es la tristeza... aunque hay muchos al rededor faltan sus sonrisas, compartir esas alegrías... ayer se marcharon sin decir adiós, me quedaron estas lágrimas que sus manos ya no podrán secar, mis manos frías ya no los acariciaran... la gente viene y se va... mis mas bellos amigos se quedaron un rato y fuimos como hermanos... luego se marcharon con un fuerte viento en medio de una nube oscura, me queda este vacío y en mi corazón una inimaginable desolación.

No puedo decir adiós, prefiero pensar que en algún momento al final de mi camino nos volveremos a cruzar, para de nuevo sonreír como cuando eramos niños y nos escondíamos debajo de las cobijas para contar historias de terror, cuando salíamos a saltar charcos y patear piedras... comer helados y gomitas de todos los colores, elevar una cometa con la bandera de nuestra inagotable ilusión, con sonrisas en la piolita, acostarnos en el césped con las manitos cruzadas, y elevar suspiros la alba.

Brezza, 26/mayo/2009


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