Quise confundirme entre la gente y disfrazar mis lágrimas con lluvia, mientras mis pensamientos volaban con el viento y las flores le daban color a mi desierto... ya caminaba lento sin pensar en el tiempo. No quería un príncipe o un noble caballero, no un soldadito de plomo... ya no amores de cristal. Solo quería una chispa de felicidad. Abrir los ojos y amanecer, de nuevo sentirme brisa y pintar mi mundo con una sonrisa, tomar un lápiz y un papel, una paleta y un pincel... fue un sábado de noviembre, dos luceros hechizaron mi cielo, ¡es real, no es fantasía!... ...un atrevido beso abrió mi puerta, con su música desvaneció mi silencio, alejo el frió con sus brazos... era yo tímida y curiosa, poniendo barreras pero la puerta ya estaba abierta. No era un príncipe verde o azul, o un caballero de cristal, no un soldadito de plomo... buena manera de comenzar... él era calma y era viento, era frió y calor al mismo tiempo era música y era verso; es mi luz, mi aliento y mi sueño, de mis aleg...