Las cenizas del recuerdo los tatuajes de la brisa en la piel la huella imborrable de un beso nunca dado quimeras aferradas a trivialidades garabatos en las nubes rompecabezas de la memoria exorcismos de la ausencia una alegría que me asecha al otro lado de la puerta mientras sigo atada a mi autoconmiseración.
Brezza, 02 de diciembre de 2009
Es una persona sencillamente hermosa. De ojos grises que suelen parecer ausentes, una risa que puede inspirar cualquier cuento, cualquier bella historia de fantasía. Manos suaves que gozan acariciar el viento. Ama el mar tanto como soñar, curioso y aventurero, caballero de armadura y espada. Es el amigo y compañero, ese que disfruta regalando alegría y pintando sonrisas; regala flores, dulces y canciones a escondidas para hacer brillar como estrellitas las almas distraidas... Un día lo vi pasar cerca a mi ventana, de cara sucia y pantalones cortos, tan dulce como un niño, traía un helado ya derretido, con una hermosa sonrisa me tendió su mano, seco mi rostro con su pulgar, sacó un dulce de su bolsillo diciendo: Brezza vamos a volar. Y ahora que ya no está, solo yo se cuanto lo voy a extrañar. Brezza 22-abril-2009
Comentarios
Publicar un comentario